martes, 28 de marzo de 2017

International Cloud Atlas

La nueva edición del Atlas Internacional de Nubes ya está disponible en este enlace.

Se trata de un documento fundamental para los interesados en meteorología en general, y en las nubes en particular.

martes, 14 de marzo de 2017

Minería a cielo abierto y conservación de la naturaleza

Como por arte de magia y en tiempo récord han aparecido en la provincia de Ávila diversos proyectos de prospección, investigación o explotación minera de los feldespatos contenidos en las rocas plutónicas hercínicas. Se trataría, una vez superada la fase inicial prospectiva, de establecer diferentes explotaciones mineras a cielo abierto en la Sierra de Ávila, en la Sierra de Yemas y en el valle del río Corneja. Precisamente en este último lugar, en los municipios de Tórtoles y Bonilla de la Sierra, nuestro grupo de investigación viene trabajando desde hace años, estudiando procesos erosivos, el ciclo hidrológico y los efectos de la restauración forestal iniciada en 1964 por el ingeniero de montes de la Confederación Hidrográfica del Duero D. David Azcarretazábal Mantecón que, junto con otros ingenieros, merece el homenaje y reconocimiento público por su dedicación y los resultados tangibles de su labor repobladora. Y es que, después de siglos de deforestaciones e insostenible gestión de los recursos forestales, se consiguió en las laderas del valle del Corneja un bosque que frena los procesos erosivos y la desertificación, mejorando el suelo, la biodiversidad y las cubiertas forestales; favoreciendo el turismo rural, el aprovechamiento micológico y, en general, el disfrute del paisaje y del entorno natural.

Pero, centrándonos en las explotaciones mineras a cielo abierto, para estas posibles zonas afectadas, y sin intención de exhaustividad, los principales problemas, inconvenientes e impactos podrían ser:
-Alteración y destrucción del paisaje, característico de esta zona, compuesto por un mosaico de valles y montañas de altitud media, donde alternan roquedos graníticos, bosques de encinas, robles y pinos, bosques de ribera, matorral de piorno y otras especies, pastizales, etc.
-Pérdida de bienes y servicios ecosistémicos, como aprovechamientos forestales, micológicos, recreativos, turísticos, calidad del agua, etc.
-Gran producción de residuos, fruto de la explotación minera que requerirían de un depósito donde almacenarlos.
-Cambios en el clima local y en los microclimas, difíciles de precisar y cuantificar.
-Contaminación del aire por gases y polvo.
-Pérdida total del suelo en la zona de explotación y grave deterioro de zonas aledañas por potenciación de procesos de erosión eólica e hídrica (fundamentalmente erosión laminar, en regueros, en cárcavas, en barrancos, deslizamientos y caída de detritos).
-Pérdida del carbono orgánico almacenado en los suelos y su transferencia a la atmósfera, con los perjuicios que esto supone respecto al cambio climático.
-Afectación a los procesos hidrológicos de infiltración, escorrentía, intercepción, evaporación y precipitación y, por lo tanto, modificación del ciclo hidrológico local en las cuencas afectadas, lo que podría influir en una mayor recurrencia e impacto de las inundaciones y avenidas extraordinarias.
-Degradación cualitativa y cuantitativa de los acuíferos (aguas subterráneas).
-Destrucción de la vegetación natural y de la vegetación conseguida mediante restauración forestal, después de varias décadas de enormes esfuerzos económicos y humanos.
-Pérdida de biodiversidad faunística, por degradación de hábitats, perdiéndose en las comarcas afectadas especies de interés de conservación, cinegéticas y piscícolas, entre otras.
-Imposibilidad o dificultad notable de desarrollar labores agrícolas y ganaderas.
-Graves problemas para la salud humana, debido a gases, polvo en suspensión, ruidos y vibraciones de maquinaria y explosiones, lo que repercutirá en una mayor frecuencia de enfermedades respiratorias y del sistema nervioso.
-Posibles daños a bienes culturales, arqueológicos, históricos y etnográficos.

En definitiva, el establecimiento de explotaciones mineras a cielo abierto en varias comarcas de la provincia de Ávila supone graves daños al medio natural, a la agricultura, a la ganadería, al turismo rural y de naturaleza, entre otros; implica un cambio en el modelo de desarrollo de la zona, actualmente basado en actividades económicas sostenibles medioambientalmente y compatibles con la conservación del paisaje, de la vegetación y de la fauna. Estas explotaciones apenas aportan beneficios a los habitantes de la zona, ni económicos ni de empleo, sino que, al contrario, perjudican el modo de vida y de sustento actual de muchas personas.

Por todo ello, desde este grupo de investigación mostramos nuestra absoluta oposición a este tipo de iniciativas, a la vez que pedimos a las administraciones públicas competentes el riguroso cumplimiento de la normativa existente y la defensa de nuestro patrimonio natural, histórico y cultural.


Mapa: Miguel Ángel Muñoz Barco

viernes, 10 de marzo de 2017

Inversión tendencia desertificación

People4Soil

Cada minuto que pasa, el suelo es ahogado, contaminado, explotado, envenenado, maltratado, consumido.

En Europa, todavía no existe una ley común que proteja el suelo.

Conservar el suelo mediante leyes es la principal forma de proteger a personas, plantas y animales. Sin un suelo sano y vivo, no hay futuro. Un suelo sano y vivo que protege de desastres ambientales, del cambio climático, y de venenos en tu plato.

People4Soil es una Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) sustenida por mas de 400 asociaciones, que solicitan a la UE normas específicas para conservar el suelo, un bien tan esencial para la vida como el aire o el agua. Para firmar una ICE necesitas una documento de identidad: SALVA EL SUELO CON TU FIRMA!

Enlace

El suelo es uno de los recursos más estratégicos de Europa, puesto que garantiza la seguridad alimentaria, la conservación de la biodiversidad y la regulación del cambio climático. Es hora de proteger los suelos de Europa.

Objetivos principales: reconocer el suelo como un patrimonio común que necesita protección por parte de la UE, ya que aporta beneficios fundamentales que afectan al bienestar humano y la resiliencia medioambiental; desarrollar un marco jurídicamente vinculante que incluya las principales amenazas que ponen en peligro el suelo: la erosión, el sellado, la pérdida de elementos orgánicos, la pérdida de biodiversidad y la contaminación; integrar los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas relacionados con el suelo en las políticas de la UE; cuantificar correctamente y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de los sectores de la agricultura y la silvicultura.


viernes, 3 de marzo de 2017

California se hunde por la explotación del agua subterránea

Recientes datos de satélites de la NASA muestran que el valle de San Joaquín, en el estadounidense Valle Central de California, sigue hundiéndose debido a la extracción de agua subterránea, según un informe del Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL, por su siglas en inglés). Se trata de un fenómeno conocido como subsidiencia. 

"Las tasas de subsidencia del Valle de San Joaquín documentadas desde el año 2014 por la NASA son preocupantes", afirma el director del Departamento de Recursos Hídricos de California, William Croyle. A su juicio, "la subsidencia ha golpeado durante mucho tiempo varias regiones de California, pero el nivel actual pone en peligro una infraestructura al servicio de millones de personas. La extracción de agua subterránea pone en riesgo el mismo sistema que abastece de agua el Valle de San Joaquín".

California, como otros estados del país que están sufriendo una prolongada sequía, obtiene la mayor parte de su agua dulce a través de la extracción subterránea. Este método ya ha causado que zonas del Valle de San Joaquín haya descendido 8,5 metros desde el año 1920.

Además, la subsidencia ya ha dañado miles de pozos de agua subterránea en todo el valle y también puede reducir permanentemente la capacidad de almacenamiento de los acuíferos subterráneos de la zona, lo que supone una amenaza para el suministro de agua en el futuro.


NASA Data Show California's San Joaquin Valley Still Sinking
Total subsidence in California's San Joaquin Valley
Relative expansion of the subsidence bowl centered just north of Avenal Cut-off Rd
Total subsidence in California's San Joaquin Valley between May 7, 2015 and Sept. 10, 2016, as measured by ESA's Sentinel-1A and processed at JPL. Two large subsidence bowls are evident, centered on Corcoran and southeast of El Nido, with a small, new feature between them, near Tranquility. Credit: European Space Agency/NASA-JPL/Caltech/Google Earth 

Since the 1920s, excessive pumping of groundwater at thousands of wells in California's San Joaquin Valley has caused land in sections of the valley to subside, or sink, by as much as 28 feet (8.5 meters). This subsidence is exacerbated during droughts, when farmers rely heavily on groundwater to sustain one of the most productive agricultural regions in the nation.

Long-term subsidence is a serious and challenging concern for California's water managers, putting state and federal aqueducts, levees, bridges and roads at risk of damage. Already, land subsidence has damaged thousands of public and private groundwater wells throughout the San Joaquin Valley. Furthermore, the subsidence can permanently reduce the storage capacity of underground aquifers, threatening future water supplies. It's also expensive. While there is no comprehensive estimate of damage costs associated with subsidence, state and federal water agencies have spent an estimated $100 million on subsidence-related repairs since the 1960s.

To determine the extent to which additional groundwater pumping associated with California's current historic drought, which began in 2012, has affected land subsidence in the Central Valley, California's Department of Water Resources (DWR) commissioned NASA's Jet Propulsion Laboratory, Pasadena, California, to use its expertise in collecting and analyzing airborne and satellite radar data. An initial report of the JPL findings (Aug. 2015) analyzed radar data from several different sensors between 2006 and early 2015. Due to the continuing drought, DWR subsequently commissioned JPL to collect and analyze new radar images from 2015 and 2016 to update DWR on the land subsidence.

How much sinking?

Several trouble spots identified in the first report continue to subside at rates as high as 2 feet (0.6 meters) a year. Significant subsidence was measured in two subsidence bowls located near the towns of Chowchilla, south of Merced; and Corcoran, north of Bakersfield. These bowls cover hundreds of square miles and continued to grow wider and deeper between May 2015 and Sept. 2016. Maximum subsidence during this time period was almost 2 feet (0.6 meters) in the Corcoran area and about 16 inches (41 centimeters) near Chowchilla. Subsidence also intensified near Tranquility in Fresno County during the past year, where the land surface has settled up to 20 inches (51 centimeters) in an area that extends 7 miles (11 kilometers). Subsidence in these areas affects aqueducts and flood control structures.

Small amounts of land subsidence were also identified in the Sacramento Valley near Davis and Arbuckle. A small area observed for the first time in Sierra Valley, north of Lake Tahoe, shows about 6 inches (15 centimeters) of subsidence.

JPL scientists plotted the history of subsidence of several sites in the mapped areas and found that for some areas in the San Joaquin Valley, subsidence slowed during the winter of 2015-16 when rainfall matched crop water needs.

"While we can see the effect that rain has on subsidence, we know that we've run a groundwater deficit for some time, so it'll take a long time to refill those reservoirs," said JPL report co-author Tom Farr.  

The report update also examined California's South Central coast, including Ventura, Oxnard, Santa Barbara and north to the San Joaquin Valley, as well as the Santa Clara Valley. It found no major areas of subsidence in these regions, though a known area of subsidence in the Cuyama Valley was observed to have continued land subsidence. 

JPL report co-author Cathleen Jones said being able to pinpoint where subsidence is happening helps water resource managers determine why it is happening.

"If you see a subsidence bowl, then something is going on at the center of the bowl that is causing the land to sink --  for example, high levels of groundwater pumping," Jones said. "We can locate problem spots so the state can focus on those areas, saving money and resources. We find the needle in the haystack, so to speak."

How the study was done

To obtain the subsidence measurements, JPL scientists compared multiple satellite and airborne interferometric synthetic aperture radar (InSAR) images of Earth's surface acquired as early as 2006 to produce maps showing how subsidence varies over space and time. InSAR is routinely used to produce maps of surface deformation with approximately half-inch-level (centimeter-level) accuracy.  

The subsidence maps in the new report were created by analyzing satellite data from the European Space Agency's Sentinel-1A satellite from March 2015 to Sept. 2016, and from NASA's airborne Uninhabited Aerial Vehicle Synthetic Aperture Radar (UAVSAR) from March 2015 to June 2016. The new data complement the data used in the previous report from Japan's PALSAR (2006 to 2010), Canada's Radarsat-2 (May 2014 to Jan. 2015) and UAVSAR (July 2013 to March 2015).

How subsidence affects key California water supply routes

The high-resolution airborne UAVSAR radar mapping was focused on the California Aqueduct, the main artery of the State Water Project, which supplies 25 million Californians and nearly a million acres of farmland. The aqueduct is a system of canals, pipelines and tunnels that carries water 444 miles (715 kilometers) from the Sierra Nevada and Northern/Central California valleys to Southern California.
The JPL report shows that localized subsidence directly impacting the aqueduct is ongoing, with maximum subsidence of the structure reaching 25 inches (64 centimeters) near Avenal in Kings County. As a result of subsidence in this area since the initial aqueduct construction, the aqueduct there can now carry a reduced flow of only 6,650 cubic feet (188 cubic meters) per second -- 20 percent less than its design capacity of 8,350 cubic feet per second (236 cubic meters per second). Water project operators must reduce flows in the sections that have sunk to avoid overtopping the concrete banks of the aqueduct.

DWR, which operates the State Water Project, is analyzing whether the subsidence-created dip in the California Aqueduct will affect deliveries to water districts in Kern County and Southern California. If the State Water Project allocation is 85 percent or greater, delivery may be impaired this year due to cumulative subsidence impacts in the Avenal-Kettleman City area.

The new NASA analysis also found subsidence of up to 22 inches (56 centimeters) along the Delta-Mendota Canal, a major artery of the Central Valley Project (CVP), operated by the U.S. Bureau of Reclamation. The CVP supplies water to approximately three million acres of farmland and more than two million Californians.

Also of concern is the Eastside Bypass, a system designed to carry flood flow off the San Joaquin River in Fresno County. The bypass runs through an area of subsidence where the land surface has lowered between 16 and 20 inches (41 and 51 centimeters) since May 2015, on top of several feet of subsidence measured between 2008 and 2012. DWR is working with local water districts to analyze whether surface deformation may interfere with flood-fighting efforts, particularly as a heavy Sierra snowpack melts this spring. A 5-mile (8-kilometer) reach of the Eastside Bypass was raised in 2000 because of subsidence, and DWR estimates it may cost in the range of $250 million to acquire flowage easements and levee improvements to restore the design capacity of the subsided area.

"The rates of San Joaquin Valley subsidence documented since 2014 by NASA are troubling and unsustainable," said DWR Director William Croyle. "Subsidence has long plagued certain regions of California. But the current rates jeopardize infrastructure serving millions of people. Groundwater pumping now puts at risk the very system that brings water to the San Joaquin Valley. The situation is untenable."

The upcoming NASA and ISRO (Indian Space Research Organisation) radar mission, NISAR, will systematically collect data over California and the world and will be ideal for measuring and tracking changes to the land subsidence associated with groundwater pumping, as well as uplift associated with natural and assisted groundwater recharge.

To read the new report, visit:
http://www.water.ca.gov/waterconditions/docs/2017/JPL%20subsidence%20report%20final%20for%20public%20dec%202016.pdf

Read the full DWR news release:
http://www.water.ca.gov/news/newsreleases/2017/020817_subsidence_report_release_final.pdf 

For more information on JPL's water resource applications initiatives, visit:
http://water.jpl.nasa.gov 

For more on UAVSAR, visit:
http://uavsar.jpl.nasa.gov/ 

For more on NISAR, visit:
http://nisar.jpl.nasa.gov/ 

For more on NASA's Earth science activities, visit:
http://www.nasa.gov/earth

Fuente 1
Fuente 2

miércoles, 1 de marzo de 2017

Premio a Guillermo Tardío

El CIOB (Chartered Institute of Building), institución colegiada de relevancia internacional, ha concedido a nuestro amigo y compañero Guiillermo Tardío,  el primer premio en su CIOB International Innovation & Research (I&R) Awards 2016, en la categoría de “Research Paper category”.

El artículo al que hace referencia es:
Tardio G., Mickovski S.B. 2016. Implementation of eco-engineering design into existing slope stability design practices. Ecological engineering, 92, 138-147.

Abstract

Eco-engineering techniques involve the use of both plants and inert materials where, in the latter, non-treated wood is usually present. The two different elements will evolve with time and change their mechanical properties. On one hand, the wood will degrade decreasing its effective cross sectional area with time. On the other hand, the live plant material will grow and propagate new roots as time progresses. Both root development and inert material changes must be accounted for in order to realistically simulate a bioengineered slope and design effective eco-engineering solutions.

The dynamic nature of bioengineered works sets different scenarios throughout the slope design life. In this work, we propose an adaptation of the existing routines and procedures of both geotechnical practice and civil engineering design scheme in order to closely reflect the inclusion of bioengineering methods in the classic geotechnical engineering problems. 

By detecting critical points at the design stage, the proposed methodology was proven to offer an improved eco-engineering work design scheme. With the use of the proposed method both external and internal stability checks with their corresponding safety factor values increase with time and there are no conflicts between the two evolving processes involved in this kind of works.